¿NECESITAS OTORGAR PODERES A UN REPRESENTANTE LEGAL?



Designar a un representante legal o apoderado es algo común y puede ser utilizado para un sinnúmero de fines, sin embargo, es muy importante hacerlo de manera adecuada. Aquí te decimos los tres puntos más importantes que debes considerar al designar a un representante legal.


Para que una persona actúe válidamente a nombre de otra persona o sociedad es necesaria la figura de la representación.


Las razones por las que se designa a una persona física como representante legal de otra persona física o de una persona moral, son múltiples y variadas. Algunas de éstas requerirán una simple carta poder y otras podrían requerir un poder notarial. Ciertas circunstancias podrían demandar un poder general, otras podrían requerir de un poder especial.


La representación puede nacer por la voluntad de las partes (otorgamiento de un poder), por disposición legal (ejemplo: la patria potestad o representación de los padres con sus hijos menores de edad) o por orden judicial (ejemplo: cuando un juez nombra a una persona representante de otra que se declara incapaz –juicio de interdicción para alguien que por enfermedad no tiene pleno uso de sus facultades mentales). En este momento nos referiremos a la representación por voluntad de las partes.


Dicho lo anterior es fundamental considerar los siguientes puntos:


1. Determinar el tipo de representación legal que se requiere.


Establecer con claridad el objeto que se persigue al designar a un representante legal es el primer paso para lograr una representación adecuada y sobre todo segura. En este sentido te recomendamos responder a las siguientes preguntas:


¿Por qué y para qué necesito que alguien me represente? ¿Qué resultado debería tener mi representante? ¿Por cuanto tiempo necesito que me representen? ¿Ante quién me van a representar? ¿Quiero que mi representante tome las decisiones que correspondan o quiero que primero me consulte? ¿Quiero que me representen sin que se sepa quién soy? (para que las condiciones de la negociación no se vean influenciadas).


2. Seleccionar a la persona que será la representante legal.


Elegir a un representante no es cosa menor, además de la calidad moral de la persona que te representará deberás pensar también en su capacidad para conducir las tareas de representación, es decir, quien te representa debe poseer la capacidad de analizar y entender las consecuencias de sus actos tanto para ti como para sí mismo.


3. Determinar el tipo y alcances del poder que se otorgará al representante.


Carta Poder


La carta poder es un documento privado en donde el representado con dos testigos describe el acto específico para el que autoriza a un tercero o apoderado. Típicamente este documento incluye información como: el nombre de la persona que recibe el poder, la descripción de poderes, obligaciones y responsabilidades del representante y vigencia del documento. Este tipo de documentos funcionan muy bien para trámites menores.


Poder Notarial en México


Este es realizado ante notario público y es utilizado para acciones de mayor trascendencia y que requieren la certeza que otorga un fedatario público. Un poder notarial puede ser revocado en cualquier momento por parte de la persona que lo otorgó.


Poder Notarial en el Extranjero


Emitir un poder con efectos legales en México es posible a través de los Consulados de México ya que los Cónsules están autorizados para dar fe pública. La diferencia entre éste y el notarial en México, radica en que en éste último el notario es responsable de la legalidad del contenido del documento, mientras que el cónsul sólo certifica la identidad de la persona que firma el documento. El poder emitido por el Consulado no requiere de legalización o protocolización posterior para tener efectos jurídicos en México. En el caso de instrumentos públicos levantados ante notarios públicos o cónsules no mexicanos, para que tengan validez en México deben ser legalizados o apostillados y protocolizados (registrados) ante un Notario Público en México.


Poderes Generales


Un poder general aplica para que el representante realice múltiples gestiones en representación del mandante hasta en tanto no sea revocado, o bien, fallezca una de las partes; sin embargo, el poder puede ser limitado en su alcance en cuanto a las facultades conferidas como se detalla a continuación.


  1. Poder General para Pleitos y Cobranzas.-Faculta al apoderado a comparecer en representación del mandante ante toda clase de autoridades judiciales, civiles, penales, administrativas, del trabajo, militares, entre otras. Este poder es recomendado para acudir a juicios y efectuar cobros.

  2. Poder General para Actos de Administración.Faculta al apoderado para la realización de actos jurídicos tales como celebración de contratos y otros actos administrativos, destinados al cumplimiento del mandato. Este poder se usa para que una persona lleve la actividad diaria de un negocio o empresa.

  3. Poder General para Actos de Dominio.-Faculta al apoderado a actuar en representación del mandante en calidad de dueño, tanto en lo relativo a bienes, como para hacer toda clase de gestiones con ellos, a fin de defenderlos. Típicamente este poder solo se otorga cuando el representado no tiene forma de actuar por sí mismo y sugerimos siempre sea limitado en cuanto a su objeto.


Poder Especial


Es otorgado para ser representado en uno o más asuntos específicamente determinados, y se extingue automáticamente con la conclusión de éste o estos asuntos.


En conclusión


Dada la trascendencia que conlleva la designación de un representante, consideramos de importancia que la persona interesada se asesore adecuadamente con un abogado íntegro, competente, con conocimiento y experiencia, ya que los actos celebrados por el representante legal pueden traer consecuencias trascendentales en el patrimonio y en la persona representada.


Si necesitas un representante legal, en Arrangoiz & Asociados te brindamos la asesoría necesaria para que tus intereses y patrimonio se encuentren protegidos.

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